Saskia Sassen

El tema que estamos tratando es a la vez viejo y de vanguardia y es, además, importantísimo. El migrante hoy en día es un actor de vanguardia histórica, no es solamente el/la migrante ella misma que están en juego, nos indican algo. El lenguaje de la inmigración no es suficiente para ayudarnos a manejar estas situaciones muy complejas. Se me plantean algunas cuestiones importantes para afrontar la ciudad abierta:

Las infraestructuras de la movilidad

El migrante a menudo se ajusta a una serie de infraestructuras para la globalización que no tienen nada que ver con los inmigrantes pero que han de utilizar. Hay muchos aspectos del sistema global financiero y de transporte que hoy en día ya son infraestructuras, significa que vienen cargadas por un lado con una especie de necesidad, funcionan, pero por otro lado de “indeterminancia” ¿Cómo van a ser usados? No lo sabemos. Esta noción de que existen infraestructuras para movilidades globales creo que es parte de la cuestión.

Hay que aclarar que cuando decimos inmigración estamos hablando solamente sobre un sujeto móvil porque el sistema del comercio internacional, sea la WTO sea NAFTAR, todos los tratados regionales contienen un sistema de migración para los profesionales, pero los profesionales tienen derechos “portables”. Hay toda una nueva capa de actores móviles que tienen derechos portátiles, por tres años según la ley y varios tratados. Estamos hablando de un tema con muchas caras y aspectos, cuando hablamos de inmigración hablamos de un actor muy especifico; yo tengo una lista donde hablo de la variabilidad del sujeto que es el inmigrante pero entendido ampliamente. Hay una serie de actores que en realidad son inmigrantes, pero lo importante es encajar todas estas movilidades dentro de un tema que lo saca de la política y hablar de estas infraestructuras para movilidades globales.

Lo cívico surge del conflicto

La ciudad, especialmente en Europa, ha tenido la capacidad de transformar el conflicto, las cosas que no son familiares en una especie de tercera capacidad, lo cívico. Se trata de una capacidad extraordinaria. Mientras los estados se enfrentan al conflicto con la guerra, las ciudades pasan por un proceso similar al caos, con mecanismos que van más allá de los liderazgos. Quiero empezar a recuperar una segunda temática, lo cívico surge del conflicto.

Históricamente el “outsider” (aunque fuesen del mismo país) también habían de incorporarse a la ciudad, particularmente en el modelo europeo. Las ciudades europeas han tenido un problema con el outsider mismo cuando era tu primo, de tu misma religión pero venia de fuera. Me he pasado tiempo tratando de entender la especificidad sobre las migraciones internas para entender cuando el extranjero es de tu mismo grupo ¿venia tratado de manera distinta a hoy? En realidad no, una respuesta mía tentativa que busca ser una hipótesis de trabajo. La ciudad europea ha tenido esta dificultad porque incorporar al extranjero es trabajo serio, en las ciudades americanas hay un modelo más “laissez faire” “si queréis venir estáis solos” la Europea no, si el extranjero va a venir hay que incorporarlo. Vemos en un extremo un trabajo duro de incorporación, siempre hubo resistencias pero siempre liderazgos de coraje o visión urbana. Eso es muy importante.

Infraestructuras de servicios de atención urbana. El sistema de salud y transporte públicos son el mejor indicador de un esfuerzo que dice, que presupone: si vamos a tener un buen sistema de transporte público, salud pública hay que integrarlos a todos. No se puede diferenciar, si se cumplen las reglas del juego todos participan. Yo creo que en cierto punto estos sistemas complejos han forzado una especie de aspecto cívico, todos participamos si cumplimos las reglas del juego, pero la reglas son impersonales. La salud pública, impresionante en Europa, es para el bien de una ciudad que es un espacio heurístico. Un sistema publico le conviene a la ciudad, que si hay un enfermo que venga tratado, hay una lógica elemental en ese sentido, la noción de infraestructura publica; y pensar en el proyecto de ciudad abierta como el logro de ese proyecto es en realidad pensar en nuestras diferencias y todas estas cuestiones de incorporación.

La importancia de los desafíos comunes. El desafío del medio ambiente nos va a obligar a ir más allá de nuestras diferencias, todos vamos a participar, pobres o ricos. ¿Qué pasa en una ciudad como Los Ángeles donde el conflicto sobre el espacio - “los gangs” - se incrementa? esa capacidad que históricamente la ciudad ha tenido para manejar el conflicto transformándolo en una plusvalía ¿estamos a riesgo de perder esa capacidad? Las ciudades se van “weaponising” que no es tanto como “militarizando” porque lo militar es una institución. A mi me preocupa mucho, por lo que creo que este proyecto de ciudad abierta es critico .

Finalmente, apuntar que mis investigaciones me llevan a pensar que es importante la labor de construcción de lo político de los nuevos ciudadanos (por ejemplo, las mujeres lo logran mejor porque ellas van a la compra, gestionan el aparato estatal local, hacen el “settlement”) Si lo logran van construyendo una infraestructura de lo cívico. Se trata de un proceso de imbricaciones donde todos tenemos el mismo objetivo, de una infraestructura publica donde la ciudad es el espacio favorecido porque tiene los “fussy logics” para esto. Ese es el concepto que yo destilo, de todas las investigaciones que he hecho estos últimos 25 años, que aquí si el actor político importa, al final hay que tener en cuenta que la ciudad es un aparato complejo que dadas ciertas posibilidades puede ir produciendo cambios y repito la noción de despersonalizar la ciudad abierta .

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